Y entonces como si no hubiera pasado el tiempo ezquizofrènico oligofrénico años luz del recorrido de las hormigas que adentro y primavera otra vez en un set de vida infinito donde siete pam, siete, dos bailan y se achicharran aquì estamos ni de ida ni de vuelta, de siempre.
Me cago en la estètica del blog.
jueves, marzo 10
domingo, marzo 6
Me voy a dejar atar las manos. No los párpados, ni la boca, ni los oídos. Pero sí las manos. Voy a dejar dejarme y que me dejen. Morir a sangre fría. Vomitarme a mí misma.
La noche escribe letanías sobre mí; la noche escribe... Mi espíritu tan desfasado y mi yo incierto, las horas en silencio, un escándalo de cóctel que alucina, la careta de cristal hecha añicos, las cosas que se mueven sin circuito y agobian sin escrúpulos, la paz abandónica, la nada.
Me voy a dejar atar las manos. Precipicio abismal que recorro sin culpa. Nunca he llegado a este sitio; todo está en mi mente como un dibujo y se pinta de negro con cada recuerdo. Y todo girará en un eterno resplandor.
sábado, marzo 5
viernes, febrero 25
I
Se apaga la luz. Va apareciendo de a poco tu figura, y después tu cabeza apoyada en la mano de tu brazo derecho apoyado en tu pierna. Entonces los dedos de esa mano, y luego los pliegues, y luego las marcas, y luego las líneas. Pero esto último fue imaginado.
II
Me hice cargo de las flores rosas que están en la estación. Las miro, me sonríen, me cantan esa bella melodía que hace un rato me cantaba una quena a mis espaldas, empiezo a volar despacito, muy despacito despego los pies del andén. Vos estás en otro mundo en otro tiempo. Y yo te veo de reojo en tu silencio perpetuo como una mancha gigante. Pero no, ese no sos vos, tu otro vos. Yo le hablo a mi conciencia de mi inconciencia y de tu cansancio, y de mi cansancio. Yo le hablo a la gente que no está. Vos le gritas a vos que no que si que no...
III
Araño las paredes ¿De qué te hablan? Mi pollera se deshace con el viento de la tarde en un parque celeste. Ahora corro, ahora me quedo sin aire, ahora me caigo, ahora me levanto, ahora corro de nuevo... El parque nunca acaba. Y yo.
IV
Me cantaste una canción para acunarme la inmundicia.
Me regalaste un tren para jugar.
Todavía lo espero
¿Cuándo llega ese tren?
¿Cuándo llega?
domingo, octubre 17
La que lleva la luz
Mis ecos. Tu amor que es más grande que cualquiera de los amores que hayas tenido tal vez sea demasiado. Porcelana. Todo puede matar.
C'EST TOUT.
sábado, octubre 9
miércoles, septiembre 8
Él no vio morir a John
pero tuvo Kurt Cobain
nunca fue el mejor
y sin embargo tiene mi amor
Vos no sabes tratar, eso es lo que pasa. No sabés tratarte. Natividad González. Las caras de espanto te secan, y disfrutas entreteniendo tu pezo di legno que tenés en lugar de. Reventada. Promiscua. Enferma. Pena de muerte. Perdiste. Seguí con tus uvas, que yo no te sigo. Que ya es tarde para todo permiso de amor.
lunes, agosto 23
Cable a tierra (oxígeno en partes)
domingo, agosto 22
El juego de las uvas
Levantate.
Ya pasaron treinta y ocho minutos de la hora que no querías que se haga. Subtes. El guiso está salado, salado de tanta lágrima. Todavía tenés el corpiño puesto. María y su ropa separada en un sector de tu placard.
El juego de las uvas como un satélite de sexo te contrae. No hay banda.
¿Te acordás del veintidos de agosto de mil nueve noventa y seis? Dale, Laura, movete.
Si, también te acordás de Verónica y le pedís que no se parezca tanto a vos que no se aparezca... Y el resto.
Noche. La fucking forma de encender la luz, la ametralladora, el cielo de amianto, los cuerpos en ruedas, el ritual de la fruta.
Levantate.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




