domingo, enero 25

De Acá Nomás

Arila podía sentir el fresco del mármol en sus piernas y en su espalda. Su horizontalidad la abstraía de todo bullicio y la transportaba lejos. Pateaba, él pateaba como si no se enterase que afuera había un mundo lleno de mierda por donde se pise. 
Hacía calor. Demasiado. Arila se incorporó y manoteó un pedazo de pan sucio de su bolsa con el que se atragantó del hambre que le había venido. La panza estaba cada vez más redonda, pero era ya parte de ella. Los ojos gigantemente verdes se le iban de sí y se dejaba arrebatar por una pequeña somnolencia  que la hacía caer un poco e incorporarse al instante. Ya se había olvidado de lo que era pensar. Ella sólo descansaba su cuerpo doble para que el tiempo pase y entonces seguir esperando que el tiempo pase. 
Sus diecinueve años y su belleza tan pura hacían poco creíble el hecho de que les interesara tan poco a sus padres su huida. Pero ahí yacía ella, toda embadurnada de cualquier sustancia y sin rumbo alguno. 

A la vuelta ocho Juanes se sentaban en un bar frente a su laptop y tomaban un licuado de alguna fruta exótica. Escribían historias de un mundo fantástico, que luego serían publicadas por alguna editorial mediocre con el fin de recibir algún dinero. Les encantaba charlotear por cualquier medio y nunca vivían de menos. Ocho Juanes diferentes pero del mismo calibre se incrustaban en la tarde de ese bar. Y no miraban nunca al costado.

Arila se levantó definitivamente de ese hall, tomó su bolsa de comida a medio romperse y caminó el atardecer del infierno gris hasta alguna otra parada donde parar de sentir por un rato más.

martes, noviembre 25

-No me beses más-
dijo el sapo a la princesa.

-No voy a cambiar por ti-

(Sima)
Y si le digo que no va a ser mejor que te lo enteres, hombre 
-hombre grande, como decís vos-

que te vengo escribiendo hasta que se me cansa la mano

que se nos está llegando el tiempo con sólo la certeza de que somos más felices cuando lo hacemos de a dos

y que podemos construir puentes.

No dejemos de hacerlo.

miércoles, noviembre 19

Big Bang (o teoría de Los Fantasmas)

No quiero cantar solitaria desmedida, quiero verte resplandecer entre mis piernas, acobardarme en tu estatura, quiero dejar volar dejar volar… ves, así, como si el mundo no se adueñara y reventar de ira los días negros, enmudecerme viva ante tu imagen, sutil, acogedora, enigmática. Que quede el parque estático de tanto vértigo pero descansar, mi amor, descansar al fin. Y que quiebres tu aroma y me lo admitas, que dejemos afuera la armadura, un big bang, una suerte. 
que limpie tanto que nos deje enteros. 
para vos y para mí.




martes, noviembre 11


Son horas días los que sobran:
no quieren pasar 
y yo quiero verte despegar como un trompo
y quiero verme resucitar 

El mismo tiempo el que no existe
nos mantiene a su tic tac
a sus pies 

y hay que poder apurarlo
poder generar poder
y concluirlo

aunque sea todo incierto 
y tal vez acabemos fuera de espacio
desencontrados 
en mundos distantes

domingo, noviembre 9

no te la creo 
no te la crees que no te importa;

estamos nadando 
y vamos perdiéndonos las manos
y vamos chocándonos los cuerpos (otra vez)
y seguimos nadando.

solo quisiera 
vivirte en fin de semana.

hacer del resto
basura inexorable



lunes, noviembre 3


Abordando la ansiedad aquietada
mantenemos vida de a tiempos.

 rastro 
sonrisa 
incertidumbre;

 mano fuerte
caricias 
estrujamientos

Ahora solo con nosotros 
mismos solamente
sublimamos afecto, efectos
y consideramos al viento como parte de este ser

es que pasa que se nos está llegando
y hay que dejarlas partir, dejarlas dejar
y lo que sea que rastro no va a irse
porque iguales, asi es como estamos todos igual

queriendo abarcar como miniaturas lo que tenemos en las manos
lo que nos mueve y nos desata.
queriendo asumirnos, cambiar 
asustarnos 
besarnos más y llorarnos menos
dislocarnos

y volver a casa para estar a salvo.


jueves, octubre 16


Qué pobres 
he dejado mis soles.

Ahora se achicharran
y hunden en fango su antiguo pecho
y desmesuradamente llueven lava.

Qué pobres 
han quedado...


miércoles, octubre 8

No culpo razones ni invito culpables.

Desde aquí se ve la avenida tan limpia como en un sueño, 
tan en el medio de ella
como en un cine.

Hoy me siento 
como puedo 
me siento y sonrío:
nervios, dolores
igual sonrío.

No importa dónde estoy
hoy
mariposa posa donde foto llame
tirando cuerdas flojas para que sí.

No importa nada
hoy.

Todo puede desaparecer


total te extraño.


lunes, octubre 6

A menudo me recuerda
esto
una manzana,
media, 
un cuarto 
lleno de velitas

Media tarde. 
mi media naranja
mis medias naranjas

Una manzana verde.


Pero en la vida sólo tengo
mediamanzanadepasto

y un par de chucherías caseras
que me alimentan mientras espero.