
Fuego que nace de las entrañas, el aire del pecho lo aviva. Ferozmente me riega
entera de veracidad, de humo usado, de barbaridades. Indominable. Explota cualquier intento de idea que resurja en mis sienes, abombado espectro de luces azulnaranjarojas.
Abrumada escondo mis zapatos nuevos bajo la cama, las cosas comienzan a deformarse. No aguanto más la silla, ni la frazada, ni ningún mal llamado arte-facto (No es el hecho hacer factible el arte)
El aura me aplasta de fervor intrínseco.
Será que se acerca la primavera.
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