lunes, marzo 19

Y sin embargo como por error se asusta de lo ajeno; no cabe en su angostura tanta sal y mucho menos tanto escombro.
Se enrosca en espiral, babosa, pierde su casa. No alcanza el desconsuelo para tanta histeria y no le sirve para nada el reloj nuevo de pared.
Siempre regresando, humildemente, siempre al sitio fantasma que la creó.
Tan tonta retorciéndose entre sus deshechos; tan inconsciente esperando abril.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y siempre es torpe con la distancia. El, con la distancia, es cada vez más torpe. mientras no puede hacerse entender, no sabe por qué, tiene miedo de cada paso que da, cada movimiento, cada acto, piensa dos y tres veces antes de darlo. Y sin embargo, la distancia, las lineas muertas, la poca inteligencia, todo sale mal.