jueves, junio 26

heridas de guerra (autodestrucciones mutuas)



De cada una de nuestras guerras quedan solamente estas marcas en el cuerpo que descubro más luego que duelen y nos curo. Que no es poco. Los vidrios, el pegote, los pedazos de vida listos para ser pisados y atravesados como las nuestras. Tanta energía, tanta energía mi amor para después solo poder llorar como lo único que nos sale bien. 
Tu balcón se cae cuando no estás en vos y desvanecer en los rincones de un metro cuadrado listo a ser pintado no cambia, no cambia, no cambia esta soledad ni este vals, que si, que no, que si, que no, que qué...
Heridas, nada más. Y alguna sonrisa sobria para mantenernos. 

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